Importancia de un cuero cabelludo sano
Muchos hombres y mujeres piensan que tratar sus problemas de cabello significa intensificar el uso de champús, acondicionadores, serums específicos… ¿Y si el secreto de un cuero cabelludo bonito reside en los cuidados que le aportas?
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¡Si no tratas el problema de raíz, es decir, a nivel del cuero cabelludo, los problemas de cabello persistirán! Y esta máxima es válida para todos los problemas de cabello, tanto cabellos grasos como secos, pasando por la caída del cabello.
Nutrir los cueros cabelludos secos
Al igual que si un árbol no tuviera suficiente agua para nutrir las raíces, el tronco y las ramas, un cuero cabelludo seco es muy probable que desencadene cabellos secos y frágiles. Por ello, en primer lugar, es urgente nutrir e hidratar el cuero cabelludo para así reconstruir su película hidrolipídica.
La solución: aplicar semanalmente una mascarilla destinada a los cueros cabelludos secos, así como utilizar serums y aplicar cada día productos específicos ricos en fosfolípidos (a base de karité, aguacate, aceite de coco...) para proteger el cuero cabelludo e hidratarlo durante todo el día. No nos olvidemos del masaje cotidiano.
Ventilar los cueros cabelludos grasos
Lo esencial para este tipo de cuero cabelludo es oxigenarlo. Así pues, deja a un lado las ideas preconcebidas y no dudes en lavarte el pelo todos los días. Por otro lado, los dermatólogos ponen sobre aviso a las personas que padecen una alopecia y, además, tienen el cabello graso, ya que la grasa favorece la caída del cabello y debilita progresivamente las raíces.
La solución: una vez a la semana, como en la piel, masajear el cuero cabelludo con un tratamiento antigrasa granulado de menta o aplicar una mascarilla absorbente de arcilla, y utilizar champús con activos de cítricos o de ortiga para limitar la seborrea.
Masajear de 2 a 3 veces por semana.
Aliviar los cueros cabelludos irritados
Como en los cueros cabelludos grasos, en primer lugar hay que sanear y purificar el cuero cabelludo para limitar la propagación de bacterias, que son las que originan las escamas.
La solución: las irritaciones y picores pueden tratarse aplicando un tratamiento queratorreductor y calmante cada día hasta que desaparezcan las placas. Lo ideal es aclarar el champú con agua fría para conseguir un efecto frío/revitalizante que también alivia el dolor, mientras que el agua caliente tiende a avivarlo.
Masajear el cuero cabelludo
En todos los casos (exceso de seborrea, escamas, caída), los masajes suaves -no las fricciones- del cuero cabelludo son bienvenidos ya que reactivan la circulación sanguínea, revascularizan el cuero cabelludo y reactivan el crecimiento del cabello.
También son un remedio contra el “dolor de cabello”.
La solución: en la cama, delante del ordenador o mientras miramos la televisión, podemos concedernos 5 minutos para masajearnos el cuero cabelludo con las yemas de los dedos (nunca con las uñas) intentando “despegar” las raíces para adormecer la epidermis… ¡además consigue un efecto antiestrés!
A-F. Gaspar
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