Cómo elegir una crema de invierno
A nadie se le escapa: cuando hace frío, incluso mucho frío, todos salimos con el abrigo para no pasar frío. ¿Pero has pensado en tu piel? No descuides esta protección natural porque la piel sufre en invierno. En cuanto bajen las temperaturas, deja de lado tu crema de siempre y elige una más rica, suave y agradable para tu epidermis.
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Las temperaturas están en al mínimo y las pieles comienzan a estar tirantes. Si no quieres empezar una guerra fría con tu epidermis, es el momento de mimarla con cremas adaptadas.
Mi crema hidratante de invierno
Para las pieles normales y mixtas, el descenso de temperaturas es el primer indicador que nos informa de la necesidad de utilizar una crema más rica para la piel.
Para las pieles secas el clima también sigue siendo un indicador. Como son más frágiles, sienten directamente el cambio.
Por qué hay que utilizar cremas más ricas
"En invierno el frío altera la película hidrolipídica y la producción de glándulas sebáceas (que fabrican el sebo) se ralentiza" recuerda Marie-Thérèse Trebosc, investigadora de laboratorio para los laboratorios Avène. El resultado: nuestra piel, menos grasa, se convierte menos flexible, se deshidrata y se reseca. Además, como "a nivel cutáneo la capa córnea ralentiza la fabricación de encimas (que aseguran la descamación natural), la piel no se renueva correctamente y se pone rugosa". Por esta razón, es importante utilizar cuidados más grasos para restaurar la protección cutánea en cuanto empiece el frío, sea cual sea nuestro tipo de piel.
Y sí, en invierno las pieles grasas también deben utilizar tratamientos más grasos. En épocas normales, este tipo de epidermis suele fabricar sebo en exceso, pero en invierno, la producción se ralentiza, lo que provoca el desequilibrio cutáneo. "Cuando hace frío, incluso la pieles grasas necesitan nutrir bien la epidermis." remarca Marie-Thérèse.
Y las pocas afortunadas que tengan la piel normal, que no tengan problemas particulares, pueden pensar que no necesitan una crema nutritiva... ¡pero que sepan que pueden correr un gran riesgo! Porque más allá del aspecto poco estético que pudiera tener su rostro si sufre mucho frío, no cuidarse la piel en invierno hace que ésta sea más receptiva a todo tipo de agresiones. "Es decir, supondría provocar que la piel esté frágil permanentemente." garantiza Marie-Thérèse.
¿Cómo elijo mi crema de invierno?
Según Marie-Thérèse, no es obligatoriamente cierto que en cada estación necesitemos un tipo de crema. En invierno hay que poner énfasis en los cuidados nutritivos compensadores, pero este tipo de cremas también se pueden utilizar perfectamente en primavera aquellas que tengan la epidermis extremadamente seca. Se trata, sobre todo, de encontrar cuidados más ricos que los que utilizados durante el el año (este consejo también sirve para las pieles grasas).
Diferencias entre la Cold Cream y la crema clásica
El término Cold Cream, aunque haga referencia al fríoo y al invierno, no significa necesariamente que sea una crema "especial de invierno". Tal y como lo precisa la investigadora, "Las cold cream son suficientemente nutritivas y protectoras para utilizarlas en invierno, pero las pieles muy secas que la necesiten pueden utilizarla a diario perfectamente."
Por este motivo, el hecho de estar en invierno no significa que debamos utilizar obligatoriamente las cold cream, que son extremadamente nutritivas. En primer lugar, se tiene que determinar el tipo de piel que se tiene para elegir después el tratamiento adecuado.
Pequeños consejos anti-frío
Para mantener una piel bonita en invierno, Marie-Thérèse nos aconseja no comer más graso, si no alimentos más nutritivos. Es decir, no debes dudar en « utilizar aceites más ricos en las ensaladas, sobre todo ».
En cuanto a cuidados de belleza se refiere, utiliza una crema de día y otra de noche (pero como la crema de noche no tiene que hacer « barrera », no tiene por qué ser tan nutritiva como la de día). Y nunca lo repetiremos suficientemente, pero hay que desmaquillarse todas las noches, incluso cuando hace frío.Por supuesto, no debes olvidar cuidar los labios y las manos con tratamientos nutritivos con cera de abeja y manteca de karité.
Y finalmente, para saber si puedes reutilizar la crema del año pasado, tienes que fiarte de lo que indique el packaging. A partir de ahora todos los tratamientos indican cuánto tiempo se pueden conservar abiertos. Si abriste el tarro el año pasado y en él se indica que dura 6 meses, no hay duda: ¡puedes tirarlo a la basura!
J. Xavier
Agradecimientos a Marie-Thérèse Trebosc, investigadora de laboratorio, por sus consejos.
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